04/02/2023

Recursos hídricos: Un debate que muestra desigualdades y asimetrías

Por impulso del Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento (ENOHSA) y la Fundación de Trabajadores Sanitarias para la Formación y el Desarrollo (FUTRASAFODE) se desarrolla el Ciclo de Foros Federales “Hablemos del Agua. Derecho Humano Universal” que tiene por fin habilitar espacios de participación en el debate de una Ley Federal de Agua y acceso a los recursos hídricos y el saneamiento.

El primer encuentro tuvo lugar en Paraná, el 18 de octubre, instancia a la que se sumó la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER) en la co-organización y la exposición de docentes investigadores de dos de sus facultades. 

En este marco, el Rector del Instituto Universitario de Agua y Saneamiento (IUAS), el antropólogo Luis Liberman, expuso en una entrevista las características que tendrá este proceso de deliberación participativa hacia la ley. 

-¿Por qué se decidió instrumentar este mecanismo para el debate de una ley con la comunidad, las universidades, las organizaciones sociales?

–En primer lugar hay que entender la necesidad de pensar un marco jurídico de largo plazo, que le dé sustentabilidad al sistema hídrico sanitario. La participación es una premisa indispensable para pensar mejores políticas públicas. Los términos de esa ley no solamente tendrán que ver con reconocer el derecho humano al agua sino también con ponerlo en marcha, en un proceso histórico que no comienza hoy sino que comenzó hace muchos años pero que la Argentina federal se debe como debate en función de sus desigualdades y asimetrías. Los foros tienen que ver con nuestra historia como Instituto. Hemos hecho un recorrido muy interesante en materia de escucha y participación, de diálogo, y creemos que la vinculación con la UADER en este caso es un desafío interesante para ir recorriendo juntos esta épica. 

En el Instituto somos personas que venimos de la educación, y si no lo pensamos desde el punto de vista de la esperanza solamente administraríamos información. Estos foros sirven para concientizar, para abrir el debate, para hacernos pensar. Espero que estos foros sean testigos, testimonio y palabra de cómo se crea una verdadera cultura del agua. 

–¿Se supone que la futura Ley Federal contemplará algún aspecto que refiera específicamente al rol de las universidades públicas en la formación, la concientización? 

–Yo lo plantearía al revés: las universidades de la Argentina tienen una gran trayectoria académica, de investigación y formación. Creo que la ley debiera utilizar esa inteligencia para proyectarla. No son las universidades las responsables de las políticas de saneamiento pero sí, quizás, son actores centrales en la articulación de otros actores que no se vinculan. Por ejemplo, el agua es una oportunidad de trabajo. Sin embargo es muy complicado formar perfiles laborales nuevos, atractivos para nuestros jóvenes, para que entiendan que en el agua tienen una profesión que cuando uno la descubre te lleva la vida. 

–Uno piensa en la formación universitaria en la temática y rápidamente piensa en ingenierías. Sin embargo, hoy aquí, en este primer foro, hay arquitectos, ambientalistas, artistas, gente de la cultura, urbanistas, distintas aristas para un asunto que en Entre Ríos es fundamental en la identidad. 

–Pensemos que el agua está en el origen de todas las religiones, está en la estética, en las artes, en la filosofía, está en la cultura, en la política, en la geopolítica, y todavía no hablamos de ingeniería, ni de planificación urbana, no hablamos de participación ciudadana en el acceso democratico al agua. Esto es una definición interesante porque participar como ciudadanos en la gestión del derecho al agua es superador cualitativamente de dos conceptos que están normados y que son la idea de consumidor o de usuario. 

–¿Qué tiempos se proyectan para debatir una iniciativa como esta y lograr la sanción de la Ley Federal del Agua?

–Ojalá sea en 2022 pero esto ya depende de los legisladores. Suceda más rápido o más despacio, no vamos a dejar de poner al país en una especie de, aunque no sea lo más políticamente correcto, gran asamblea del agua que entienda ciudadanamente cuáles son los compromisos para el futuro.

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