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“La investigación educativa puede aportar a mejorar las prácticas pedagógicas y las instituciones”

Claudio Suasnábar, doctor en ciencias sociales y referente académico en materia de gestión educativa, visitó la UADER en el marco del Curso de Posgrado "Mirada socio-histórico política y desafíos actuales de la Universidad". Reflexionó en torno al legado de la Reforma de 1918 y los debates plasmados en la CRES.

Con una importante trayectoria en la docencia, la investigación y la escritura científica, Claudio Suasnábar es sin dudas uno de los principales referentes argentinos en el abordaje de las políticas y la gestión educativas.

Este año, fue convocado por la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER), a través de la Secretaría Académica, para encabezar el equipo docente del Curso de Posgrado “Mirada socio-histórico política y desafíos actuales de la Universidad”, que se desarrolló en Paraná durante dos encuentros presenciales, más un seguimiento virtual.

“Tratar de repasar las perspectivas históricas de la Universidad en la Argentina para ver el presente a la luz del Centenario de la Reforma Universitaria y los debates y las marcas que dejó; para llegar a los desafíos de la Conferencia Regional de Educación Superior (CRES) y ver cómo la investigación educativa puede aportar al mejoramiento de las prácticas pedagógicas y las instituciones, ese el recorrido que intentamos realizar con el curso”, sintetiza.

Y enseguida se adentra en el análisis de aquel acontecimiento de 1918. “La Reforma fue un hecho histórico, particular, situado, pero también lo son las interpretaciones de ese hecho, contradictorias y reactualizadas; la Reforma pensada como mito, metáfora, como un lugar al cual llegar”. Entonces, “la pregunta por su vigencia es en realidad por las interpretaciones y por el mito”, sentencia.

Para Suasnábar, lo más interesante en el caso de Argentina, a propósito de los 100 años del hito de Córdoba, es “cómo se naturalizaron por ejemplo las ideas de cogobierno y autonomía, hasta el punto de olvidarse de dónde vienen; ningún actor universitario, de la derecha a la ultraizquierda, cuestiona eso. Puede haber críticas o no, pero en ese punto todos seríamos reformistas y puede decirse que el programa de la Reforma fue exitoso”.

Ahora bien, “hay otra dimensión de la Reforma, que marcó su influjo en América Latina, que está ligada a la relación Universidad-Sociedad, a la idea de que no hay Reforma completa si no hay transformación social”, aspecto que para el académico tiene que ver con “las épicas de las revoluciones rusa y mexicana, y a esa nueva sociedad que se pensaba estaba naciendo” en aquel entonces.

Suasnábar se detiene en los cambios que trae aparejado el tiempo. “Los ideales de la Reforma estuvieron pensados para una coyuntura de pocas universidades, para las que cumplían funciones centrales en los nuevos Estados del siglo XX, pero hoy la situación es diferente, por la expansión de la educación superior -donde la universidad es un tipo de institución pero no el único-, la masificación, la diferenciación de instituciones y un cambio de actores sociales”, señala.

“Los estudiantes de aquella época eran de clases medias dedicados exclusivamente al estudio, full time, y los profesores eran part time. Hoy es a la inversa: la mayoría de los alumnos son trabajadores, y los docentes están cada vez más tiempo en la universidad”, explica y va al centro de la cuestión:

“Eso te cambia las características de las representaciones políticas. Hasta mitad del siglo XX el movimiento estudiantil era el canal casi natural de los jóvenes, pero hoy no, hoy compite con los movimientos de género, de mujeres, organizaciones sociales y ecológicas. Podes participar de la vida política y social no necesariamente siendo estudiante”.

Y allí está la clave para Suasnábar. “Ese es el espacio que debemos recrear, no sólo con las ideas sino con el espíritu innovador de la Reforma, donde podamos pensar, por ejemplo, la extensión universitaria al modo de los ’60 y ’70, que eso no estaba en la Reforma; hoy hay que pensar otro diálogo”, considera.

Y en este sentido es que apuesta “a la investigación educativa, que puede aportar a mejorar las intervenciones universitarias; si la universidad se mira a sí misma -bajo el concepto de Bourdieu de ‘objetivar al sujeto objetivante’- eso puede ayudar a cambiar las limitaciones que tiene”. Suasnábar está convencido de “asumir los riesgos pero también los desafíos que supone mover cosas”.

La actualidad del país y el continente no está desvinculada de este análisis, sino todo lo contrario:

“A nivel nacional estamos pasando una etapa muy complicada, no sólo por lo presupuestario en la educación, que ya es todo un tema, sino porque los debates que con mayor o menor profundidad se venían dando en períodos anteriores, desde la CRES de Cartagena en 2008, se han interrumpido, o más bien hubo un corte, y eso tiene un costo”, lamenta el docente.

Una década atrás “el panorama estaba más claro, era la situación casi perfecta, un momento de expansión económica e inversión en educación superior, cierta ola progresista en distintos países y hasta cierta coyuntura favorable a nivel mundial”.

Había un intento por “aproximarse a algunas respuestas en cuanto al papel de la educación superior y la universidad, en cómo pensar el desafío de la universalización”. No duda en marcar que “Cartagena puso la vara muy alta y defenderla cuesta”.

Apuesta entonces por “el esfuerzo de mantener el nivel de discusión, a la par de que se resiste, se moviliza, se lucha”.

A nivel latinoamericano, “este período también es complicado” y según él quedó expresado en la CRES de Córdoba, en junio de este año, “que no terminó, a diferencia de otras, pues la declaración marca un estado de correlación de fuerzas, está abierta y muestra un terreno donde sigue la disputa, un escenario de conflicto que por supuesto no se dirime solamente en ese ámbito”.

Sobre el docente

Suasnábar es Doctor en Ciencias Sociales y Magister en Ciencias Sociales con Orientación en Educación, por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) Argentina. Es Diplomado Superior en Ciencias Sociales con Mención en Gestión Educativa por la Universidad Nacional de La Plata; y Profesor en Ciencias de la Educación por la misma casa de estudios. Es docente universitario de grado y posgrado. Tiene importantes antecedentes en investigación, publicaciones de libros y artículos científicos.

Sobre el curso

La actividad propuesta por la UADER estuvo destinada a docentes y profesionales que se desempeñan en educación superior, como parte del Programa de Formación Docente Continua. Además de Suasnábar, el equipo a cargo del dictado estuvo integrado por el Lic. Sebastián Koc Muñóz y la Mg. Verónica Cheli.

 

Redacción: Secretaría de Comunicación | comunicacion@uader.edu.ar

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