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Justicia y emoción

En el marco del Encuentro "Derechos Humanos y Educación Superior", la UNLP entregó el "legajo reparado" del estudiante desaparecido Raúl "Tito" Maschio, a su familia. Los restos del joven, oriundo de Concordia, habían sido restituidos este año y destinados a su ciudad natal.

Uno de los momentos más emotivos e intensos que se vivieron a lo largo del Primer Encuentro Nacional “Derechos Humanos y Educación Superior”, en Paraná, fue la entrega del “legajo reparado” del estudiante desaparecido Raúl “Tito” Maschio, a su familia.

Este trabajo se enmarca en una decisión de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), donde Maschio -nacido en Concordia- estudiaba y fuera secuestrado por agentes de la dictadura cívico-militar en 1977. La casa de estudios platense dispuso en 2015 inscribir la condición de detenido-desaparecido o asesinado, en los legajos de docentes, no docentes, graduados y estudiantes, para dejar constancia de los reales motivos que determinaron la interrupción del desempeño laboral o académico de quienes fueron víctimas del terrorismo de Estado.

La apertura del encuentro organizado por la Red Interuniversitaria de Derechos Humanos (RIDDHH) y la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER), el jueves 13 de septiembre en la Escuela Normal, fue la oportunidad propicia para que Eduardo, hermano de Raúl, recibiera el legajo ante la presencia de un salón colmado de representantes de instituciones de todo el país, que aplaudieron de manera sostenida y gritaron el ¡presente! para “Tito”.

Junto a las autoridades de las instituciones organizadoras, se hicieron presentes por la UNLP la Prosecretaria de Derechos Humanos, Dra. Verónica Cruz; y la Secretaria de Salud Mental y Derechos Humanos de la Facultad de Psicología, Lic. Claudia Orleans.

Eduardo Maschio repasó ante el público lo sucedido “en este año lleno de emociones”, ya que casi al mismo tiempo que lo convocaron de la UNLP para recibir el legajo, “me llamaron del Equipo Argentino de Antropología Forense para darme la novedad de que habían localizado los restos de Tito en el Cementerio de La Plata”.

A partir de entonces, “no terminamos de recibir emociones, es prácticamente una conmoción después de 40 años, de sentimientos encontrados, como que te están diciendo que en ese momento falleció”, dijo Eduardo ante los participantes del evento.

“Significa cerrar un ciclo y tener un lugar para llevarle una flor y rendirle homenaje, por eso este es un hecho más de justicia, porque se está mostrando lo que ha sido Tito en la vida, su responsabilidad y actitud, y un excelente estudiante que en los cuatro años que cursó había aprobado todas las materias y sólo le quedaban las del año que le faltó cursar”, agregó.

Vale reseñar que luego de la identificación de Maschio, en junio de este año sus restos fueron recibidos en Concordia por centenares de personas que quisieron recordar su militancia.

Tito nació en la ciudad entrerriana el 31 de agosto de 1955 y al momento de su desaparición se encontraba en La Plata donde estudiaba Psicología en la UNLP y trabajaba durante la mañana en Catastro de la Provincia de Buenos Aires.

Fue secuestrado la noche del 6 de diciembre de 1977, en Gonnet, a unos 6 kilómetros de la ciudad de La Plata, donde vivía. La familia no tuvo más noticias de él hasta que recién en 1984, cuando se publicó el libro de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), pudieron saber por el testimonio de un sobreviviente que había sido llevado al Centro Clandestino de Detención del Batallón de Comunicaciones 601 de Gonnet.

Adhesión

A propósito de este significativo hecho simbólico, el Consejo Superior de la UADER resolvió manifestar su adhesión a la política de la UNLP en cuanto a la restitución de legajos a familiares de estudiantes detenidos, desaparecidos o asesinados, según consta en la Resolución CS Nº300-18.

Redacción y fotos: Secretaría de Comunicación | comunicacion@uader.edu.ar