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Historias de orgullo, dedicación y sentido de pertenencia (1)

A propósito del Día del Personal Administrativo, Técnico-Profesional y de Servicios de la UADER, que se celebra el 27 de junio, la Secretaría de Comunicación comparte tres testimonios que articulan el hogar, el trabajo y el estudio. El primero de ellos, de Silvina Spinelli (Departamento Personal de Rectorado), primera licenciada en Administración y Gestión Universitaria egresada de la institución.

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En coincidencia con el Día del Trabajador Estatal en la provincia de Entre Ríos, la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER) conmemora el 27 de junio el Día del Personal Administrativo, Técnico-Profesional y de Servicios Generales.

Este año la fecha se presenta en un contexto particular, extraordinario, donde el funcionamiento institucional se viene dando en el marco de las medidas determinadas a partir de la emergencia sanitaria, con lo cual gran parte del personal «no docente» se encuentra cumpliendo sus tareas desde sus hogares.

Así, desde sus hogares, trabajadores y trabajadoras de la Universidad en distintas áreas de Rectorado, convocados por la Secretaría de Comunicación, compartieron testimonios sobre su experiencia y algunas reflexiones a propósito de la fecha.

Articulando historias, conjugando el hogar y el trabajo, rememorando sus propios recorridos anclados en el camino de los 20 años de la UADER; Silvina Spinelli es la primera invitada.

“Comencé a trabajar en la UADER en el 2005, en la Facultad de Ciencias de la Gestión, a los 21 años. Empecé en el área de Personal, y sentía que era todo un desafío, lo veía como algo gigante. Luego de un tiempo me trasladaron a la Secretaría Académica, donde fue muy interesante aprender sobre los planes de estudio, programas, legalizaciones y todas las actividades que se desempeñan en ese área. En 2015 comencé a trabajar en el Departamento de Personal de Rectorado puesto en el cual continúo hasta hoy”, narra Silvina.

Expresa que la UADER la ha acompañado en todos los aspectos de su vida: “Desde mi formación académica y profesional, hasta formar una familia. No creo que haya instituciones publicas o privadas en la que puedas coordinar familia, hijos, trabajo, sin resignar algo; creo que acá esto fue y es posible. Especialmente cuando tuve mis dos bebes, con la licencia por maternidad de 5 meses que tan necesaria es para cualquier madre”.

En 2014, Silvina comenzó a cursar la Licenciatura en Administración y Gestión Universitaria (LAGU), carrera destinada exclusivamente al personal de la Universidad. A fines del año pasado logró recibirse y convertirse así en la primera graduada. “Una cuestión pendiente era mi formación académica y profesional, aposté todo a capacitarme para hacer más eficiente mi trabajo. El hecho de ser la primera que terminó la carrera es un orgullo porque me esforcé mucho por lograrlo. Todavía resta poder explotar todo lo que uno puede aportar, pero en algún momento va a llegar”, considera.

La experiencia en la LAGU le brindó la posibilidad de conocer compañeros de distintas facultades y áreas. Allí hubo espacio de intercambio y debate de diferentes aspectos del trabajo “y de lo que queremos hacer en la Universidad: todo esto nos ha ayudado al crecimiento personal y profesional, lo cual ha sido sumamente enriquecedor. Estoy muy agradecida con el Rector por el apoyo a la formación del personal no docente de la UADER, a la coordinación y al Secretario Académico, sin ellos la LAGU no hubiese sido posible”.

Haciendo un repaso de cómo ve la Universidad desde sus comienzos a la actualidad, indica: “He visto cómo ha ido evolucionando, adecuándose a las necesidades de su región y de la comunidad académica, desde el surgimiento de nuevas carreras por la demanda de algún sector, como la implementación de normativas que mejoran varios aspectos académicos y de la vida diaria de toda la comunidad, como por ejemplo la licencia por maternidad”.

Sobre la situación de emergencia sanitaria que ha generado que gran parte del personal cumpla funciones desde sus hogares, admite que es un momento duro: “Siento que todo ha cambiado, además de nostalgia de nuestras vidas antes de la pandemia. La UADER ha reaccionado muy bien, ya que desde el inicio nos ha cuidado al personal. Además, se ha garantizado el acceso a la educación para todos los estudiantes, las puertas nunca cerraron, los docentes mantuvieron dando las clases por la plataforma virtual”.

Finalmente, asegura que siente orgullo de formar parte de una Universidad provincial “que ha llegado tan lejos a pesar de su corta vida”. “Una Universidad que está en todo el territorio y que le ha permitido a gran cantidad de personas (yo inclusive) poder estudiar y graduarse, sin tener que moverse de su ciudad natal y sin tener el temor de abandonar los estudios debido a cuestiones económicas”.